15 jun. 2007

ArcaicO__LíticO [10000 -5000 AC]

La aparición del ser humano en los Andes peruanos




Para los Andes las ocupaciones territoriales se dieron entre los 10,000 y 5,000 a.C.,a través de una oleada paralela de ocupación continental.
La flora y fauna de ese momento consistía en enormes animales como el megaterio (perezoso gigante), el tigre diente de sable, ciervos, caballos y mastodontes se convirtieron en el alimento principal de la nueva población andina. La caza de estos animales les permitió vivir en los Andes durante miles de años a pesar de que sus herramientas eran muy rudimentarias y elementales (toscas puntas de piedra, anzuelos de hueso y hachas de piedra). Hacia el 10,000 a.C. el territorio andino (peruano) ya había sido ocupado, principalmente las zonas comprendidas entre el Callejón de Huaylas y la cuenca del lago Titicaca en la sierra y entre Moquegua y Piura en la costa. En aquel tiempo, los desiertos costeños eran escasos, existían bosques húmedos llenos de fauna silvestre. La diversidad climática y biológica permitió al hombre arcaico recolectar los frutos que la naturaleza le ofrecía. Tal como afirman los investigadores, todos los miembros de la familia, incluidos los niños, participaban en la recolección de alimentos. Protegiéndose del clima o de los animales, los hombres de esta época habitaban en cuevas abandonadas hasta que el alimento en la zona se terminara. Una vez recolectados todos los alimentos posibles y tras haber cazado a los animales de la zona, procedía a trasladarse a otro sitio que les siga permitiendo la supervivencia. Durante este periodo arcaico los hombres andinos solo vivían de la caza y recolección, eran nómadas y se albergaban temporalmente en cuevas y abrigos rocosos. Se trataba de una economía de subsistencia
No es posible hablar con mucha certeza sobre la organización social de los cazadores y recolectores del periodo arcaico. A partir de los utensilios y herramientas encontradas y de la variedad de restos de alimentos hallados en las excavaciones arqueológicas, algunos investigadores establecen que debió tratarse de grupos de cazadores y recolectores de hasta 20 individuos cuyo radio de ocupación iba entre los 9 a 10 km.. El jefe o líder de la banda debió haber sido el más fuerte o el más hábil cazador quien defendía al grupo ante cualquier situación de peligro.

ArcaicO_Pre-cerámico inicial [5,000 - 3,000 a.C]

La domesticación del ambiente





Hacía el 5,000 A.C. se empezó con al domesticación de plantas como la quinua, las calabazas, el pallar y frijol. El cuy y la llama principalmente fueron domesticados desde esta época. Desde el 7,000 a.C. ya se tiene registro en los diferentes estratos de las cuevas y abrigos rocosos de la preferencia en el consumo del hombre por la llama.
El descubrimiento de la agricultura y ganadería fue sin duda uno de las más grandes revoluciones del hombre andino. Se cree que la domesticación de plantas y animales empezó en los 8,000 a.C. a raíz de la observación de los ciclos naturales de ambos recursos. La caza indiferenciada fue dejándose a un lado y se paso al cuidado selectivo de los animales y plantas. Ya no se cazó a hembras o animales pequeños, sólo a los animales machos. Las plantas sufrieron igual selección. Ya no se recogía todas las frutas, semillas o vallas, tampoco se dejaban solo las maltratadas o secas pues se dieron cuenta que si estas eran las únicas que dejaban, al año siguiente, todos los frutos serían de baja calidad. Se dieron cuenta igualmente que algunas plantas crecen solamente en un sitio determinado y que no es posible conseguirlas en algún otro piso altitudinal. Por esta razón los hombres andinos y costeños empezaron a establecerse en sitios aledaños a sus tierras de cultivo y establecieron campamentos cerca de pastizales frecuentados por camélidos.

En los Andes las plantas más importantes que se llegaron a domesticar fueron el maíz (4,000 a.C.), maní (3,800 a.C.), papa (5,000 a.C.), quinua (6,500 a.C.), cañihua (no existen datos sobre su domesticación), calabazas (4,500 a.C.), zapallos (4,500 a.C.), algodón (2,500 a.C.), ají (no existen datos sobre su domesticación), frijol (7,600 a.C.) y quinua (3,000 a.C.).

Animales también fueron domesticados y asimilados a la vida cotidiana del hombre del precerámico. Existen restos del cuy desde los 8,000 a.C. (fase Ayacucho), pero no se han encontrado muestras que evidencien su domesticación sobre los 3,500 m.s.n.m.. Junto a la sedentarización del hombre, el cuy se vuelve alimento indispensable en la sierra.
Datos arqueológicos indican que hacia el 4,000 a.C., el pastoreo se consolidó principalmente en las regiones superiores a los 2,500 ms.n.m., sobretodo en Junín, Pasco, punas de Huánuco y Ancash. El pastoreo se generalizó por su fácil práctica y bajo grado técnico necesario para llevarlo a cabo. Bastaba juntar un rebaño de camélidos pues su alimentación era natural (aprovechamiento de los pastizales naturales en la puna y zonas altas de los Andes) y su cuidado se centraba en la protección del rebaño frente a depredadores. Los camélidos le proporcionaban todo tipo de beneficios a los hombres andinos, carne para su alimentación, lana para abrigarse y guano, indispensable combustible en las alturas del Ande. Como transporte, las llamas y guanacos fueron utilizados como bestias de carga no solo en las punas, sino también para movilizar y transportar cosas entre los diferentes pisos altitudinales.

FormativO__Pre-CerámicO [3.200- 2.200 AC]

Sedentarismo, inicio de las ciudades


Caracterizada por la economía sedentaria, aparece una seudo-urbanización y a la vez asentimientos completos.


Los tejidos aparecen una vez concluida la domesticación del algodón. Para los Andes centrales los tejidos más antiguos fueron encontrados en Huaca Prieta por el arqueólogo Junius Bird en 1946. Junto a varios objetos (mates, restos de comida, tallas en piedra, etc.) los primeros textiles en algodón revolucionaron la concepción que hasta esa fecha se tenía acerca del avance tecnológico del hombre andino. Los tejidos de Huaca Prieta tuvieron un fechado de 2,500 a.C., mil quinientos años anterior al estadio cultural Chavín, considerado hasta entonces como el primer horizonte cultural de avanzada en los Andes.

A través del tejido se pudo analizar el tipo de animal elegido, es decir si era doméstico o salvaje. También se pudo analizar el conocimiento científico y su dominio del entorno, pues a través del estudio de la fibra textil se obtuvieron importantes datos acerca del conocimiento que tenían sobre los tintes y su composición. La forma de torcer el hilo permitió conocer cuales fueron sus patrones en el tejido y también cuales fueron sus zonas de influencia. La técnica del entrelazado es la más antigua y simple que se conoce para esta época. Es una técnica en la que no se necesita un telar, tan sólo se entrecruza de distintas maneras las urdimbres y las tramas del tejido. Sus variantes permite crear múltiples y complejos diseños.
En cuanto al desarrollo de asentamientos y seudo-urbanización destaca Caral.
Se ubica en el valle de Supe, Barranca; a 182 km al norte de la ciudad de Lima. Las investigaciones arqueológicas demostraron su pertenencia al periodo precerámico pues se desarrolló entre los 3,000 años a.C. y los 1,600 años A.C. La presencia de este complejo arqueológico desestructuró las hipótesis sobre el desarrollo cultural en los Andes peruanos pues es 1,500 años más antigua que Chavín, considerado por muchos años el foco cultural más antiguo y complejo del antiguo Perú. Se tiene documentación de los centros arqueológicos de Supe desde los años 1940, a través de fotografías aéreas que mostraban las plazas y centros arquitectónicos. Sin embargo no se hicieron excavaciones ni estudios pues se le daba poca importancia frente a las distintas manifestaciones culturales del antiguo Perú.
En sus 66 hectáreas se distinguen dos zonas diferenciadas arquitectónicamente: la zona nuclear y la zona periférica. En la primera se ubican los edificios y las residencias de los grupos de la elite, plazas circulares y grandes espacios públicos para reuniones multitudinarias. La zona periférica contiene las viviendas de la gente común agrupadas a manera de archipiélagos a lo largo de la terraza anexa al valle.Caral se ubicó en la margen derecha del río Supe.
En dos recintos arquitectónicos se encontraron un conjunto de flautas realizadas en huesos de pelícano y cóndor. Estos instrumentos musicales revelan una práctica musical importante en la sociedad de Caral pues se cree que fueron interpretadas ante público en las plazas elaboradas para tales fines. Las flautas están decoradas con diseños incisos y están representados monos, cóndores, figuras antropomorfas.

Período inicial [2000 - 500 a.C]


De las aldeas a los grandes templos




Al volverse sedentarios y a grupados en aldeas, buscaron el beneficio comunal a través de la división del trabajo. Los valles interandinos, las lomas y valles costeños fueron los escenarios geográficos escogidos para establecerse y formar asentamientos poblacionales de gran envergadura donde resalta la arquitectura monumental de carácter ceremonial, que tuvo sus inicios en el precerámico tardío. Fue principalmente en la costa central y norte donde se encuentran las más grandes construcciones (especialmente pirámides truncas y complejos en forma de U), no obstante en la sierra se han encontrado los primeros restos de arquitectura religiosa.Junto a estas expresiones arquitectónicas la cerámica apareció en los Andes, pero cabe aclarar que su presencia no es una medida que establece el avance tecnológico del antiguo poblador andino. Para cuando aparece la cerámica en los Andes centrales, existía parelamente un desarrollo tecnológico y cultural avanzado para la época pero que no usa cerámica (acerámico): Caral

Lo que si fue novedoso para la época fue la organización política. Las jefaturas y templos alcanzaron papeles preponderantes en la organización de las aldeas. Las autoridades religiosas obtenían del poblador común su energía y fuerza de trabajo para garantizar con los excedentes producidos el prestigio de los templos. Surgieron especialistas dedicados fundamentalmente a la producción de utensilios y herramientas y que estuvieron principalmente al servicio de las elites y grupos jerárquicos.
Uno de los primeros y principales de los centros ceremoniales del Período Inicial fue Kotosh, en el departamento de Huánuco). Su ocupación se remonta al 2,500 a. de C., extendiéndose hasta el 1,500 a. de C. En este se ha hallado el famoso Templo de las Manos Cruzadas, llamado así por el hallazgo de relieves de manos debajo de nichos en uno de sus recintos.
De este período data también la construcción del canal de Cumbemayo, (Cajamarca), una importante obra de irrigación que conecta las cuencas del Pacífico y el Amazonas a través de un agreste terreno. El canal está labrado sobre la roca y estuvo asociado a ceremonias de culto al agua.
Un de los más famosos centros ceremoniales de este período es Cerro Sechín, en el valle de Casma, sobre la costa del Pacífico. La fachada del templo está adornada por lajas de piedra con relieves que presentan guerreros ornamentados con cabezas cercenadas y armados con porras. Junto a ellos se ha representado una colección de partes humanas que incluye columnas vertebrales, pilas de cabezas cortadas, rosarios de ojos, cuerpos cortados a la mitad, entrañas, etc. conformando una escena macabra.

Horizonte tempranO [500 - 200 a.C]

Los primeros vestigios de la tradición panandina








Es el período en el cual se produce la transición definitiva hacia un modelo estatal, basado en señoríos. Estos obtenían su cohesión gracias al liderazgo de elites religiosas fuertes dedicadas al culto y a las observaciones astronómicas (de gran importancia para la agricultura). Su poder se vio reflejado en la construcción de imponentes templos a lo largo de toda la costa del Perú. Estos tuvieron un patrón distintivo por tener plantas en forma de U y, a menudo, plazas ceremoniales de considerable extensión. Las divinidades de este período están caracterizadas por su aspecto terrible con grandes colmillos, aspecto felínico y cabezas de serpientes.
La cumbre del desarrollo del Horizonte Temprano estuvo dada por la construcción del centro ceremonial de Chavín de Huantar en el actual departamento de Ancash. Su importancia fue tal que el arqueólogo peruano Julio C. Tello lo consideró el centro matriz de la alta cultura en el Perú. Hoy se sabe que Chavín fue precedido por un largo desarrollo cultural que se remonta al Precerámico, del cual fue su culminación. Su ocupación comenzó hacia el 1,000 a. de C. y las sucesivas etapas del sitio son han quedado plasmadas en su arquitectura.
La construcción más antigua de Chavín de Huantar es el llamado Templo Antiguo, una construcción de piedra en forma de U que rodea una plaza hundida circular.
Más hacia el sur en el actual departamento de Ica, se desarrolló la cultura Paracas, en forma paralela a Chavín (1,000 - 200 a. de C.). Es conocida por las abundantes tumbas de esta cultura halladas en la península de Paracas. Basándose en ellas se distinguen dos etapas. La primera se denomina Paracas Cavernas y se caracteriza por sus tumbas en forma de botellas de pico largo. En el fondo de estas se colocaban fardos funerarios ornados de textiles multicolores y una cerámica de decoración incisa y pintura post cocción. La segunda etapa es Paracas Necrópolis, notable por la gran perfección de su textilería. En esta etapa, las tumbas adoptan la forma de verdaderas ciudades de muertos, de allí el nombre de Necrópolis. Es de destacar la profusión del empleo de la deformación y la trepanación craneana en las momias paracas.